Cuánto gasta un frigorífico al mes según su etiqueta
El único aparato que no se apaga nunca: cuánto te cuesta, cómo saberlo con la etiqueta y los fallos que lo hacen gastar de más.
Respuesta rápida: un frigorífico combi moderno gasta entre 150 y 250 kWh al año, es decir, entre 2,50 y 4 € al mes con la luz a 0,20 €/kWh. Uno de hace 15 años puede gastar el doble, y uno con la goma de la puerta estropeada, todavía más.
Cómo ahorrar ya
- Pon la nevera a 4–5 °C y el congelador a −18 °C (no más frío)gasta menos sin perder nada
- Comprueba la goma de la puerta con un folio (abajo te explico cómo)evita fugas de frío
- Deja 5–10 cm entre la parte de atrás y la pared, y lejos del hornotrabaja menos
- Si tiene más de 15 años, mira cuánto gasta: a veces compensa cambiarlo30–50 €/año
En este artículo
Cómo saber cuánto gasta el tuyo
Busca la etiqueta energética (en la puerta si es nuevo, o en la ficha del modelo en internet). Ahí viene el consumo en kWh al año. Ese número multiplicado por tu precio de la luz es lo que te cuesta al año.
Ejemplo: 200 kWh/año × 0,20 € = 40 € al año, unos 3,30 € al mes.
Lo que cuesta según su edad y su clase
La diferencia entre un frigorífico eficiente y uno viejo que funciona mal puede ser de 80 € al año, todos los años.
Calculadora
¿Cuánto me cuesta mi frigorífico?
Lo que le hace gastar de más
- La goma de la puerta. Cierra la puerta sobre un folio: si sale sin resistencia, la goma no ajusta y se escapa el frío. Pruébalo en varios puntos.
- Temperatura demasiado baja. 4–5 °C en la nevera y −18 °C en el congelador es suficiente. Cada grado de más frío cuesta.
- Escarcha en el congelador. Una capa de hielo de más de medio centímetro aísla y le hace trabajar más. Descongélalo (o mira si el "no frost" funciona).
- Mal ventilado. Pegado a la pared o al lado del horno o un radiador, le cuesta mucho más echar el calor fuera.
- Meter comida caliente. Deja que se enfríe antes.
- Abrir la puerta mucho rato mientras decides qué cenar.
¿Cuándo compensa cambiarlo?
Si funciona bien, rara vez compensa cambiarlo solo por ahorrar: pasar de 400 a 200 kWh al año ahorra unos 40 € al año, y un frigorífico nuevo cuesta varios cientos.
Sí compensa cuando ya hay que cambiarlo (o casi): ahí, elegir uno más eficiente aunque cueste algo más se recupera con los años, porque dura 10–15. Y si tienes un segundo frigorífico o un arcón viejo en el trastero casi vacío, desenchufarlo es el ahorro más fácil del mundo.
Para ver el frigorífico junto al resto de aparatos de casa, mira la tabla de consumo de electrodomésticos.